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MEDNATURIS

Enciclopedia de Medicina Naturista

AGUAS MINEROMEDICINALES

Las aguas mineromedicinales (1) son aquellas que, por sus especiales características, han sido acreditadas a nivel oficial como agente terapéutico y ha sido declarada de utilidad pública por los organismos pertinentes (2). Las AMM han de ser consideradas como un agente terapéutico básico en la cura balnearia (2). 

PALABRAS CLAVE: Balneario, Balnearioterapia

DESCRIPCIÓN AMPLIADA


CLASIFICACIÓN

Aunque existen muchas maneras de clasificar las AMM, una de las más difundidas es la basada en el contenido aniónico y catiónico predominante (ver tabla nº 1)

AGUAS MINERALES CON MÁS DE 1 GR/L DE SUST. MINERALIZANTES
CLORURADAS
  • Fuertes (> 50 g/l)
  • Medianas (10-50 g/l)
  • Débiles (< 10 g/l)
SULFATADAS
  • Sódicas
  • Magnésicas
  • Cálcicas
  • Mixtas: cloruradas, bicarbonatadas
BICARBONATADAS
  • Sódicas
  • Cálcicas
  • Mixtas
AGUAS MINERALES CON ELEMENTOS MINERALIZANTES ESPECIALES
SULFURADAS (> 1 mg S. tit./l)
  • Sódicas
  • Cálcicas
  • Cloruradas
FERRUGINOSAS (> 10 mg/l)  
RADIACTIVAS (> 1,82 nC/l ó67,3 Bq/l)   
AGUAS OLIGOMETÁLICAS O INDETERMINADAS
  • Acratopegas (< 20ºC)
  • Acratotermas (>20ºC)

                                                    Tabla nº 1. Tomada de Ponce Vázquez y Atín Arratibel

En los establecimientos hidroterápicos, centros de rehabilitación con tanques y “balnearios urbanos” (spa), se emplea agua potable y se aprovechan las propiedades físicas del agua (temperatura y presión) con fines preventivos, terapéuticos o rehabilitadotes. A no ser que se añadieran sustancias al agua (extractos, CO2, etc), en ellas no actuaría el efecto químico (1).

Las AMM pueden ser administradas por vía oral (cura hidropínica), respiratoria o atmiátrica (aerosoles, lavados nasales, etc.) y tópica (AMM en contacto con la piel) (1).

MECANISMOS DE ACCIÓN DE LAS AGUAS MINEROMEDICINAL SOBRE EL ORGANISMO

Las aguas mineromedicinales actúan sobre las células, sistemas coloidales, enzimáticos, etc.

En las aplicaciones tópicas es donde más predominan las acciones físicas, favoreciendo la movilidad del aparato locomotor, incrementando la vascularización y el tropismo, estimulando el sistema sensorial y la propiocepción (1).

Durante la aplicación tópica del AMM existe la posibilidad del paso de minerales a través de la piel (transmineralización), dependiendo de factores como la solubilidad, la vascularizacion de la piel, el pH, etc., ejerciendo acciones de diversa índole (catalítica, antihistamínica, inmunoestimulante, estimuladora del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, etc) (1).

Según la composición de las AMM ejercen una o varias acciones cuando se aplican al organismo humano por las vías de administración empleadas en balneación (tabla nº2) (1)

TIPO DE AGUA VÍA TÓPICA VIA ORAL INHALATORIA
CLORURADA Digestiva. Piel Digestiva  
SULFATADA Digestiva    
BICARBONATADA   Digestiva  
SULFURADA Locomotor. Piel   ORL
FERRUGINOSAS   Hematopoyético  
RADIACTIVAS  Locomotor, Sistema nervioso   Respiratorio
OLIGOMETÁLICAS   Riñón  

                                                   Tabla 2

El premio Nobel de Física de 1905, Philip Lenard, demostró que cuando el agua choca y las gotas se dividen, la parte más volátil de cada una de ellas – la que se respira – queda cargada de iones negativos (efecto Lenard).

En la galería de baños de un balneario y aledaños puede haber unos 100.000 iones por centímetro cúbico, que viene a ser unas cien veces los iones que hay en una gran ciudad en ese mismo volumen, siendo en su mayor parte iones negativos que son los que benefician la salud. El equilibrio de la carga electrostática del aire (iones) se puede perder a causa de fenómenos naturales (tormentas, etc.) o artificiales (uso de aparatos eléctricos, aire acondicionado, etc.), haciendo que el aire sea difícil de respirar. La presencia de iones negativos en el aire que respiramos despeja la mente, mejora el ánimo y produce una sensación de bienestar con alivio físico y psicológico. Las antiguas civilizaciones ya lo habían descubierto empíricamente, de forma que construían en los palacios fuentes con fines decorativos, estéticos, ornamentales, así como para procurar un ambiente de relax, como podemos apreciar en la Alambra de Granada (3).

EFECTOS SECUNDARIOS DE LAS AGUAS MINEROMEDICINALES 

Aunque es un producto natural, las AMM no están exentas de efectos secundarios cuando se aplican de forma preventiva o curativa, ya sea por vía tópica, en inhalaciones, oral, etc., con indicaciones incorrectas, como puede ser recomendar una cura hidropínica con aguas clorurosódicas a un hipertenso; cuando los tiempos de balneación no se adaptan de forma individualizada; no protegerse de forma adecuada en los baños carbogaseosos, etc.

La incidencia de efectos secundarios es mayor con aguas hipertermales fuertemente mineralizadas (1).

En balneación se conoce desde hace siglos la llamada crisis termal que consiste en un episodio morboso de intensidad y duración variable, que aparece del tercero a octavo día de la cura termal. Cursa con una sintomatología general y manifestaciones locales, que pueden variar dependiendo del tipo de AMM (más frecuente con aguas cloruradas y sulfuradas), técnicas empleadas, patología asociada, etc. Se da con más frecuencia en ancianos, depende de una susceptibilidad especial y suele repetirse en curas posteriores. Esta crisis es una manifestación del “síndrome general de adaptación”. En la tabla 3 se recogen algunas de las manifestaciones de la crisis termal.

MANIFESTACIONES GENERALES MANIFESTACIONES DIGESTIVAS MANIFESTACIONES SANGUÍNEAS

Mal estado general

Febrícula / fiebre

Cansancio

Agitación

Insomnio

Hipertensión / hipotensión arterial

 

Saburra lingual

Diarrea

Estreñimiento

Aumento VSG

Incremento de la viscosidad de la sangre

Alteraciones electrolíticas

leucopenia con eosinopenia

 

                                                  Tabla 3. Manifestaciones generales y por aparatos según Chamorro y Caballero, (adaptada por A. Ursa).

Las manifestaciones locales pueden suponer, en ocasiones, suspender la cura balnearia, como la aparición de un cólico biliar o urológico, o bien suspender temporalmente los baños cuando aparecen otro tipo de manifestaciones, como la exacerbación de la sintomatología por la que acude o de otro tipo (flujo vaginal, eccemas, etc.), aparición de congestión de vías respiratorias superiores (con rinorrea, expectoración, etc.), o alteraciones funcionales (distonías neurovegetativas, etc.).

Otras manifestaciones que se pueden presentar en la cura termal son la fiebre (hasta 40ºC), faringitis no microbiana (angina termal) o el incremento del flujo vaginal (hidrorrea termal), que suelen ceder espontáneamente en unos días.

Estas manifestaciones se suelen corregir solas, no obstante conviene suspender  líquidos, para volver a reanudar la cura después.

Existe también la posibilidad de exacerbación de procesos crónicos, con crisis de artritis, colecistitis, cólicos nefríticos, crisis urticarial, etc, que nos obligan a suspender las aplicaciones y emplear la medicación adecuada (4).

La incidencia de estas crisis se reduce cuando aplicamos tratamientos individualizados.

 

BIBLIOGRAFÍA

  • - (1) Armijo Valenzuela, M.; San Martín Bacaicoa, J. et al. Curas Balnearias y Climáticas. Talasoterapia y Helioterapia. Ed. Complutense. Madrid, 1994
  • - (2) San Martín, J. Entrevista. Revista Sístole. Enero de 1995. P.27-31
  • - (3) Cecilia Plaza. Esthetic Spaº 56. Verano 2007
  • - (4) Martín Megías, A. El agua Mineromedicinal como agente terapéutico. Tribuna Termal nº 5.Junio-julio 2007. P. 63

FUENTES CONSULTADAS

  • - Armijo Valenzuela, M. Compendio de Hidrología Médica. Ed. Científico Médica. Barcelona, 1968
  • - Armijo, M.; San Martín, J. La salud por las aguas termales. Ed. EDAF. Madrid, 1984.
  • -  Ponce Vázquez, J.; Álvarez Vadillo, A. Técnicas hidrotermales. Ed. Videocinco. Madrid, 2000
  • - San José Arango, C. Hidrología Médica y Terapias Complementarias. Universidad de Sevilla, 2001
  • - Instituto de Salud Carlos III. Vademécum de Aguas Mineromedicinales Españolas. Ed. Instituto de Salud Carlos III. Madrid, 2003.
  • - Pérez Fernández, M.R. Principios de Hidroterapia y Balneoterapia. McGraw Hill Interamericana. Madrid, 2005.

AUTOR: Andrés Ursa Herguedas

TERAPIA: Hidrología Médica

ÁREA TEMÁTICA: Hidrología

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